lunes, 14 de marzo de 2011

Carlos Raffo y el juego del poder maquillado


Como entender a Carlos Raffo. El político sin escrúpulos a la hora de usar su florida verborréa, el publicista contumaz que explota esa capacidad de vendernos, de timarnos la carroña del poder como el más fino lomo. El oso panda sabe lo que hace y lo maquilla para sus propios intereses, aunque el producto ofrecido esté más podrido que fruta con gusanos.

Mi entrada es la cereza de un hombre que conoceremos, alguien que urgó y se supo vender hasta ganar la confianza de uno de los seres más corruptos del planeta allá por 1999 cuando lamió por primera vez la dulce miel del poder a lado del entonces presidente Alberto Fujimori. En aquella época, más bien dos años atrás, se publicitó primero con la más frágil del clan Fujimori: La 'china' Keiko que hacía labor de Primera Dama. Por entonces era un Raffo que hacía de Gerente de Marketing para las grabaciones de un programa de Navidad de Croma Producciones. Desde aquel primer trabajo para alguien de la Casa de Pizarro Raffo fue trepando hasta llegar a Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos. En adelante se convertiría en asesor de imágen del 'chino' participando en la creación de spots para su campaña de Perú 2000 entre otras cosas.

Como entender a Carlos Raffo. De ese anterior párrafo se desprende su psicología. Un ser arribista que aprovecha cualquier oportunidad de poder y una vez que lo consigue te defenderá con uña y mugre con tal de no perder lo ganado. Y es que no debemos confundir al político con el publicista, quien muy bien sabe la estrategia a seguir para lograr un objetivo. Desde ahí que lo notamos sin escrúpulos al hablar, al lanzar calificativos, al proferir comentarios, y hasta aquí todo bien. Pero que sucede cuando lo mezclas con política, cuando toda su capacidad de convencimiento se aplica al lobby y a la corrupción muy bien orquestada por Raffo y compañía.

De aquí que conocemos los supuestos 400.000 dólares que recibió de Vladimiro Montesinos con fondos del estado para actividades proselitistas de su organización que son el meollo que podría llevar a la cárcel al oso panda, pero, como sabemos lo ágil que es este parásito, no escatimó en ampararse en su impunidad parlamentaria. Sin embargo, esto es poco con respecto a lo que testigos afirman que Raffo recibió de Montesinos.

Desgraciadamente este ser sumamente escurridizo sabe mover sus fichas, al punto de quizá ser el hombre del régimen de Fujimori más inteligente y con gran capacidad de hacerte ver real algo que a simple vista puede ser tan falso. Ese es el poder de Carlos Raffo, alguien que se sabe publicitar como hombre honesto dentro de ese espumoso fango.

Carlos Raffo es el publicista que usó sus habilidades marketeras para entrar al poder y quedarse, para que con sus palabras todo parezca limpio, un hombre que sabe cubrirse, que sabe estar visible aunque pare en las sombras. Alguien que influye temor y que incluso a periodistas calificados ha sabido dejarlos en el banquillo, Carlos Raffo es el hombre que juega al poder de la conveniencia y de las verdades maquilladas.

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